Friday, March 03, 2006, posted by Nemesis at 7:14 PM


Aún tratando de las más diversas maneras, parecía no tener la habilidad de poder apreciar mi imagen reflejada en el espejo; sólo percibí la existencia de un ser arrugado que pronto tendría su maravilloso descanso eterno.
Observé mi mano, pálida y huesuda, como todo el cuerpo, y me di cuenta de que había llegado aquello que nos fue sentenciado desde el mismo día de nuestro nacimiento, pues mis fuerzas habían sido consumidas por Chronos -pronto el tiránico titán que mora en el lugar ubicado más allá del universo me devoraría.
En ese instante sentí un gran dolor en el pecho (como si una hoz hubiese sido clavada en mi corazón), un ardor que se extendió a todo el cuerpo, porque esa era la hora. Mientras caía al suelo recordaba que una oscura capa había nublado mi felicidad; sin embargo, creía que el objetivo que le había dado razón a mi vida en la Tierra había sido cumplido y tan sólo eso me producía al menos una pequeña sensación de alegría.
De repente abrí mis ojos sólo para darme cuenta de que todo había sido creado por una ilusión que se originó en mi mente: continuaba enfrente del espejo y al volver a observarlo, una lágrima rodó por mi mejilla, porque esta vez el cristal sí reflejaba mi verdadera forma -mi verdadero yo- y porque recordé que mi misión jamás terminaría; recordé, con una profunda angustia que nadie jamás podrá entender, que el tiempo no puede consumirme.
Yo soy inmortal, los inmortales no pueden morir.
Yo, soy la Muerte.
 
2 Comments:


At Friday, March 03, 2006 7:25:00 PM, Blogger Nemesis

María cielo y sus surrealismos fueron una clara influencia para este post. Se lo agradesco ;)

 

At Wednesday, March 08, 2006 11:46:00 PM, Blogger María Cielo

Jajajaja... No agradezca, niño, no agradezca... ¡¡¡Su tema está mucho mejor planteado que el mío......!!! (Excelente cuento, en serio)