Wednesday, July 01, 2009, posted by Nemesis at 3:20 PM

El perpetuo tictaqueo del reloj me irrita. Mucho no puedo hacer, salvo apagarlo, pero en mi mente el recuerdo de las agujas moviéndose y el tiempo fluyendo implacable hacia la indefinición no me permitirían concentrarme ni aunque le saque las pilas al guerrero de Cronos.
Por eso lo dejo andando.
Porque me recuerda la finitud, me recuerda el silencio, me recuerda los tiempos pasados y futuros, me recuerda la muerte, la vida, la tristeza, las alegrías, las presiones, el amor, los amores del ayer, me recuerda los amores del mañana, me recuerda aquello que no hice y aún puedo hacer, aquello que nunca hice y jamás haré, me recuerda el no poder recordar, la desesperación de no poder crear, la posibilidad de inventar.
Siete minutos, no más.
Enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio. Julio. Julio. Hay una frase muy usada a mitad de año: "cómo pasa el tiempo, ¿no?". Sí, una de las características del tiempo es su apetito voraz. Con su primer lugarteniente, el reloj, reparte sus tic tac tic tac tic tac con el transcurso de cada segundo, entumeciéndonos y utilizándonos de alimento para la memoria.
Cinco minutos.
Se me acaba el tiempo. El fin está cerca; estoy desesperado, advierto la imposibilidad de actuar, el bloqueo de la imaginación y la supresión de las sensaciones. No entiendo por qué, pero me acelero, troto con los dedos aunque comprendo de antemano la futilidad de mis acciones; la ansiedad me embriaga con su perfume y refuerza mi falta de rapidez. Sufro por no poder alcanzar el tic tac, tic tac, tic tac y por no poder concluir.
El reloj está ahí viéndome, escaneándome, riéndose de mi. Su forma insulsa, cuadrada, celeste cielo, con agujas negras y numeritos romanos no me provoca ninguna, ¿ninguna?, emoción excepto la locura. Es su ruido, ese ruido penetrante que se instaló en mi memoria a corto plazo lo que tengo presente en este momento, sin poder sacármelo de la mente, padeciendo la derrota de la batalla.
El tiempo se acabó.
Perdí.
 
4 Comments:


At Thursday, July 02, 2009 7:52:00 AM, Blogger Hallyna

Querido Neme, al igual que Cpitan Hook (Garfio), nos persigue una metáfora convertida en cocodrilo tic-tacneante, que se mete en los sueños, se cuela en los momentos y nos ametralla con su segundero recordándonos que no podemos hacer nada al respecto. Salvo que liberar lo metafísico y olvidarnos de los preconceptos.
Algún día... Con cariño. Joy.

 

At Sunday, July 05, 2009 11:39:00 PM, Blogger Esteban

Ya lo ha dicho Borges, el único misterio es el tiempo... ¿qué es el tiempo?

El tiempo es un ápice.

 

At Thursday, July 16, 2009 9:01:00 PM, Blogger César

Curiosamente (o no) suena "The Brink Of Time" del groso de Mitsuda y de Chrono Trigger claro.

El tiempo es quizás el elemento que más respeto, que más valoro y con similar mangnitud, que más temo. Creo que nada ni nadie le puede ganar al tiempo, es, creo yo, lo que lo hace tan interesante.

Un abrazo!

 

At Saturday, August 08, 2009 10:31:00 PM, Blogger Disenchanted

Creo que lo más aterrador del tiempo es que no tenemos control sobre él...y no tener control sobre las cosas sin sufrirlo, es algo que muy poca gente puede dominar.
Muy bueno, saludos!